Por qué una sola página no posiciona
Las webs de una sola página, con todo apilado y un menú que va bajando, se ven muy bien. El problema es que Google no posiciona webs: posiciona páginas, y una página solo puede competir bien por un tema.
Si eres fisioterapeuta y en esa única página hablas de suelo pélvico, de deportiva, de punción seca y de recuperación tras una operación, esa página no es la mejor respuesta para ninguna de esas cuatro búsquedas. Compite contra sitios que le dedican una página entera a cada una y pierde en todas.
Lo mismo pasa con el visitante. Alguien que llega buscando una cosa concreta tiene que ponerse a bajar hasta encontrar su párrafo. La mitad no lo hace.
El mínimo razonable
Para un negocio local pequeño, cuatro tipos de página cubren lo esencial:
Inicio. Qué haces, para quién, dónde y cómo contactarte. Es la que recibe a quien busca tu nombre.
Una página por servicio principal. Esta es la parte que trae clientes nuevos, y es donde casi todo el mundo se queda corto.
Sobre nosotros. Quién está detrás. Importa más de lo que parece cuando lo que vendes implica confianza.
Contacto. Teléfono, dirección, horario y un formulario. Con los datos escritos en texto, no dentro de una imagen.
Con dos o tres servicios, eso son unas seis páginas. Es una web pequeña y es suficiente para empezar a competir, siempre que cada página tenga algo real que contar.
Cuándo separar un servicio
La regla es sencilla: si alguien podría buscarlo por su nombre en Google, merece su propia página.
«Punción seca» se busca. «Fisioterapia deportiva» se busca. «Nuestros métodos» no lo busca nadie. Si dudas, piensa si esa expresión la escribiría un cliente en el buscador o solo la usáis vosotros dentro del negocio.
La segunda señal es la cantidad de cosas que tienes que contar. Si de ese servicio puedes explicar en qué consiste, para quién es, cómo es la primera sesión, cuánto dura y qué precio tiene, hay página. Si solo puedes escribir dos frases, todavía no.
Y una ventaja práctica de separarlos: cada página tiene su propia dirección, y eso te permite mandar a un cliente exactamente a lo que le interesa desde un WhatsApp o desde tu ficha de Google.
Cuándo no crear más páginas
Más páginas no es mejor por sí mismo, y pasado cierto punto es peor.
Contenido fino. Una página con cuatro líneas para decir que también haces algo no posiciona, y además hace que el conjunto de tu web parezca de peor calidad.
Páginas que se pisan. Si tienes «fisioterapia deportiva» y «fisioterapia para deportistas», estás compitiendo contigo mismo: Google no sabe cuál mostrar y suele acabar no mostrando ninguna con fuerza. Mejor una sola, buena.
Páginas de relleno. Preguntas frecuentes vacías, políticas repetidas, secciones creadas porque «una web debe tener». Si no tiene un motivo, no va.
El criterio final: cada página tiene que poder contestar una pregunta distinta que alguien se haga de verdad. Si no, sobra.
Qué pasa con el blog
El blog es útil, pero no es lo primero. Las páginas de servicio atraen a quien quiere contratar hoy; el blog atrae a quien está informándose y quizá compre dentro de un tiempo. El orden lógico es empezar por lo primero.
Y solo tiene sentido si vas a mantenerlo. Un blog con tres artículos de hace dos años transmite abandono. Es preferible no tenerlo que tenerlo muerto.
Si te animas, lo que funciona no es escribir de tu empresa, sino contestar las dudas que te hacen por teléfono antes de contratarte. Esas dudas son búsquedas reales.
Ejemplos por tipo de negocio
Clínica de fisioterapia. Inicio, una página por cada tratamiento que se busque por su nombre, sobre el equipo con sus titulaciones, tarifas y contacto.
Restaurante. Inicio, carta, reservas y contacto con la ubicación bien puesta. Aquí el peso se lo llevan la carta y las fotos, no el número de páginas.
Peluquería o estética. Inicio, una por bloque de servicios que se busque por separado, precios y contacto.
Reformas o servicios a domicilio. Inicio, una por tipo de trabajo, zona de actuación, trabajos hechos y contacto. Aquí las fotos de antes y después valen más que cualquier texto.
Así montamos nosotros las webs, y por eso son pocas páginas pero cada una con su función: diseño web, y lo que cuesta en precios.