La luz es casi todo

Si te quedas con una sola idea, que sea esta: la diferencia entre una foto que parece profesional y una que parece hecha con prisa es la luz, no la cámara. Los móviles de hoy hacen fotos más que suficientes para una web; lo que no arreglan es una sala oscura con fluorescentes.

La regla práctica: luz natural, y de día. Abre persianas y cortinas, apaga los fluorescentes si puedes —mezclar luz de ventana con luz blanca de techo da esos tonos verdosos tan feos— y dispara a media mañana o media tarde, cuando entra luz pero no da el sol directo.

Nunca con flash. El flash del móvil aplana todo, quema lo que está cerca y deja el fondo negro. Si hay poca luz, es mejor esperar a otro día que salvar la foto con flash.

Y una que casi nadie tiene en cuenta: no te pongas de espaldas a la ventana. Si la ventana está detrás de lo que fotografías, sale a contraluz. La ventana tiene que estar a tu espalda o a un lado.

Qué fotografiar

Depende del sector, pero hay cuatro que sirven para casi todos: la fachada (para que te reconozcan al llegar), el interior, a ti o a tu equipo trabajando y lo que vendes.

Por sectores, lo que de verdad mueve:

Restaurantes. Los platos, con luz de ventana y desde arriba o a 45 grados. Y el comedor con las mesas puestas y vacío, antes de abrir.

Clínicas. La sala de espera, la camilla o el sillón ordenados, y el profesional con su bata. Aquí las fotos venden confianza, no estética.

Peluquerías y estética. Trabajos terminados, con el cliente de acuerdo, y el local limpio y despejado.

Talleres y reformas. Antes y después, siempre desde el mismo sitio y con el mismo encuadre. Es la foto que más convence de todas y casi nadie se acuerda de hacer la de «antes».

Encuadres que funcionan

Recoge antes de disparar. Cinco minutos quitando cajas, cables, papeles y carteles viejos mejoran la foto más que cualquier ajuste.

El móvil recto. Las líneas del techo y de las paredes, paralelas al borde de la foto. Activa la cuadrícula de la cámara y úsala: una foto torcida se nota aunque no se sepa por qué.

Deja aire alrededor. Una web recorta las imágenes según el tamaño de la pantalla, así que si encuadras justo, se te va a cortar lo importante. Con margen, la foto sirve para la web, para la ficha y para redes.

A la altura del pecho, no de la cara. Bajar un poco el móvil da un encuadre más natural en interiores.

Varias de cada cosa. Haz cinco y elige una. Es gratis y siempre hay una mejor que las otras cuatro.

Errores que se ven a la legua

El zoom digital. No acerca: recorta y pierde calidad. Acércate tú.

Gente de espaldas o clientes reconocibles sin permiso. Aparte del problema legal, distrae.

Fotos de banco de imágenes. Ese local perfecto que no es el tuyo se reconoce enseguida, y lo que transmite es justo lo contrario de lo que buscabas.

Filtros fuertes. Envejecen fatal y, peor, hacen que tu local no se parezca a lo que el cliente se encuentra al entrar.

Fotos nocturnas del interior. Aunque sea un bar de noche, para la web la versión con luz natural funciona mejor.

Las de la ficha de Google

La ficha se alimenta de fotos y conviene tratarlas aparte de las de la web.

Lo mínimo: fachada, interior, el equipo y lo que vendes. La de la fachada tiene una función práctica que se olvida: es la que hace que alguien reconozca tu puerta cuando llega, y evita esa llamada de «no os encuentro».

Súbelas en JPG o PNG. Los formatos modernos que se usan en web, como WebP, no siempre se aceptan al subirlas a la ficha, y es un atasco tonto con el que se topa mucha gente.

Y ve añadiendo alguna de vez en cuando en lugar de subirlas todas un día y no volver: una ficha con movimiento se ve mejor que una parada desde hace dos años. El resto de la ficha lo contamos en qué categoría poner en tu ficha de Google.

Cuándo merece la pena un fotógrafo

Con el móvil se resuelve la mayoría de los casos. Hay tres en los que no:

Cuando el producto es el negocio. Alta gastronomía, joyería, moda. Ahí la foto es parte de lo que vendes y se nota la diferencia.

Cuando el espacio es difícil. Locales muy oscuros, muy estrechos o con luces de colores. Un profesional con equipo resuelve en una hora lo que con el móvil no sale.

Cuando necesitas fotos de personas. Retratos de equipo decentes son más difíciles de lo que parecen, y son las que más confianza dan en servicios profesionales.

En el resto: móvil, luz de ventana y media hora de orden. Nosotros montamos la web con las fotos que tengas y te decimos cuáles faltan antes de empezar: así trabajamos el diseño web.